Régimen republicano: definición de régimen político republicano
El régimen republicano se distingue por ser aquella en la que el jefe de estado ejerce sus funciones por un tiempo limitado; es decir la jefatura de estado es de renovación periódica.
En virtud de esta característica la titularidad de ciertos poderes es temporal, quienes desempeñan ciertos cargos públicos lo hacen por un lapso previamente determinado, se accede a ellos mediante la consulta periódica a la opinión de la ciudadanía, misma que se emite por medio del sufragio.
Vínculos entre la republica y la democracia
Existen básicamente dos nexos; el primero lo es el que la elección de los gobernantes atiende a la voluntad popular; el segundo el que la supuesta variable principal, en la elección citada, lo es la de la aptitud del prospecto para su encargo.
Vínculos entre la republica y la monarquía
Monarquía y republica tuvo gran importancia, sin embargo, en la actualidad tal distinción ha perdido casi su valor, debido a que la monarquía se ha ido transformando poco a poca en una curiosidad histórica, ocupando su lugar en la mayoría de los regímenes políticos la forma republicana, hasta el momento grado final del proceso de democratización del poder. En la republica, en cambio, el jefe del estado ejerce una magistratura electiva, temporal, responsable y predominante coordinadora de los órganos públicos.
Régimen republicano: características
Los cinco pilares fundamentales de la República según Aristóteles son:
• La participación política activa por parte de los ciudadanos
• La representación de todas las clases sociales dentro de las instituciones de gobierno con iguales atribuciones
• La división de poderes y su control recíproco.
• La libertad-igualdad
• La realización de la justicia y del bien común.
Régimen republicano: concepto de régimen político republicano
En el Estado republicano teórico, en el que el gobierno
se convierte en portavoz de los deseos del pueblo que lo ha
elegido, república y democracia pueden ser dos conceptos
idénticos (existen también las monarquías democráticas). Pero
las repúblicas que se han dado a lo largo de la historia nunca se
han ajustado a un único modelo teórico, y en el siglo XX la
república ha servido de forma de Estado a regímenes
democráticos pero también a regímenes de partido único y
dictaduras. En la actualidad, la república ha pasado a designar
a todo Estado cuya jefatura es responsabilidad de un presidente,
o figura similar, y no de un monarca.
James Madison, a menudo llamado ‘padre de la
Constitución de Estados Unidos’, definía la república en términos
parecidos a los de la politeia aristotélica. Según él, las repúblicas
eran sistemas de gobierno que posibilitaban el control directo o
indirecto del pueblo sobre sus gobernantes. Advirtió, sin
embargo, sobre los efectos de las facciones mayoritarias e
insistió en los derechos de las minorías.
Madison, con un concepto más amplio, propugnaba una república en la que los distintos intereses se supervisasen
y controlasen entre sí. Madison también hacía hincapié en la
elección de representantes por parte del pueblo, ya que éstos
sacrificarían con menor probabilidad el bien público de lo que lo
haría la mayoría de la gente. Según escribió Madison, las
democracias puras, en las que el pueblo gobernaba de forma
directa, “siempre han sido espectáculos de turbulencia y de
enfrentamiento”.
Desde Maquiavelo, el término república se ha opuesto
conceptualmente, al de monarquía. En efecto, por república se
entiende cierta forma de gobierno en la cual la jefatura de Estado
no es vitalicia, sino que es electa periódicamente a través del
sufragio popular.
La concepción de las repúblicas modernas inicia con la
guerra de la Independencia estadounidense (1775-1783) y la
Revolución Francesa (1789-1799). Aunque ya existían
elementos de gobierno republicano en las instituciones
administrativas de las colonias británicas en América, el
republicanismo no se convirtió en característica dominante del
pensamiento político estadounidense hasta que los colonos
declararon su independencia. El establecimiento de Estados
Unidos como república federal, con un sistema integrado por
tres poderes coordinados pero independientes, sentó un
precedente que sería luego imitado tanto en Europa como en
otras partes del mundo.
La Revolución Francesa introdujo también el primer
Estado nacional republicano en Europa. Basado en el sufragio,
al igual que su predecesor estadounidense, enunció los
principios fundamentales de libertad. Aunque la I República
francesa no duró mucho, su repercusión para las democracias
occidentales fue decisiva.
Régimen republicano: tipos de régimen político republicano
Régimen republicano parlamentario
El parlamentarismo es un sistema de organización política en la que la rama ejecutiva del gobierno depende del apoyo directo o indirecto del parlamento, a menudo expresado por medio de un voto de confianza. El poder ejecutivo de las repúblicas parlamentarias proviene y depende del poder legislativo; el jefe de gobierno (llamado “primer ministro”) a veces es el líder del partido o coalición con mayor representación en el parlamento o cuerpo legislativo. Existe también un jefe de Estado independiente (llamado “presidente” con poderes limitados, simbólicos o meramente ceremoniales).
Régimen republicano presidencialista
Se denomina presidencialismo o sistema presidencial a aquella forma de gobierno en el que, constituida una República, la Constitución establece una división de poderes entre el poder legislativo, poder ejecutivo, poder judicial y el Jefe del Estado, además de ostentar la representación formal del país, es también parte activa del poder ejecutivo, como Jefe de Gobierno. Ejerciendo, pues, una doble función porque le corresponden facultades propias del Gobierno, siendo elegido de forma directa por los votantes y no por el Congreso o Parlamento. La república democrática presidencialista más conocida en la historia contemporánea es Estados Unidos.
El presidente es el órgano que ostenta el poder ejecutivo mientras que el poder legislativo lo suele concentrar el congreso, sin perjuicio de las facultades que en materia legislativa posee el presidente.
Los sistemas presidencialistas tienen una clara soberanía y separación de poderes de gobierno; el ejecutivo es elegido de manera independiente de la rama legislativa, la cual a menudo se conoce como “congreso”. El jefe de gobierno es a la vez jefe de Estado (llamado “presidente”) y por tanto no existe el cargo de primer ministro.
Régimen republicano unipartidista
Las repúblicas unipartidistas son estados en los que un partido único tiene todo el poder en el gobierno o estados en que la estructura del partido es a la vez la estructura del gobierno y que no permiten la creación de otros partidos (o si existen otros partidos, tienen una representación muy limitada). En los estados apartidistas no se permite la creación de ningún partido político.
Régimen republicano semipresidencialista
En los sistemas semipresidencialistas existe un primer ministro (jefe de gobierno) y un presidente (jefe de Estado), el poder ejecutivo es compartido o "bicéfalo". A diferencia de los sistemas parlamentarios el presidente no es una figura ceremonial, sino que posee algunos poderes ejecutivos y se encarga de algunas áreas del gobierno. El presidente a menudo se elige de manera separada de la rama legislativa.
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