|
|
 |
 |
|
|
Menú detallado de este artículo |
|
Régimen totalitario: definición y origen de régimen político totalitario
El régimen totalitario es una idea política que considera que el estado posee el poder absoluto. Se caracteriza por eludir
las normas básicas del Derecho de la sociedad moderna y no permitir una separación de poderes. El Estado
totalitario lleva a cavo un control total de la población y de todas sus instituciones mediante la propaganda y
la policía.
Como procedimiento de legitimación, practica unos elementos pertenecientes al poder carismático: liderazgo
único, centralizado y absoluto, ritualismo, mesianismo y seudo−utopismo.
En el transcurso de la historia de la sociedad podemos contemplar diferentes ejemplos de regímenes
totalitarios, pero el que definió y puso en práctica por si mismo este concepto fue Benito Mussolini, que en
cierto modo dio pie al concepto de estado fascista, configurado por éste en Italia desde 1922 hasta 1943
(genero que frecuentemente se identifiquen los términos fascismo y totalitarismo).
Los otros
regímenes totalitarios más importantes fueron los de la URSS (Stalin y Lenin) y de Alemania (Hitler).
Régimen totalitario: características
• El estado es dueño y señor de todo (el individuo vive para él)
• Eliminación de las libertades
• Empleo sistemático del terror y la violencia para acabar con cualquier forma de oposición, llegando al
exterminio del opositor
• Prohibición de partidos políticos y sindicatos
• Supremacía de unos individuos respecto a otros
• Empleo de la violencia como método de control
• Primero capitalistas y luego críticos (para alzarse con el poder)
• Expansión demográfica (en algunos)
• Realización de grandes obras públicas con beneficios
• Marginación y aniquilamiento de ciertos sectores de la sociedad
• Veneración a un líder que representa al estado
• Utilización de la propaganda por medio del control de los medios de comunicación
• Control sobre la educación de la juventud para garantizar la supervivencia del régimen
Régimen totalitario: tipos de régimen político totalitario
Régimen totalitario Absolutista (absolutismo)
Para definir de una forma correcta a los estados totalitarios es necesaria buscar en cierta manera sus orígenes.
Los orígenes del totalitarismo vienen del absolutismo de una manera directa, ya que por absolutismo se
entiende lo siguiente: Sistema político en el que se otorga todo el poder a una sola persona o a un grupo
En la actualidad dicho concepto se otorga a las formas de gobierno encabezadas por un dictador.
Se considera que el absolutismo es el polo opuesto al gobierno constitucional de sistemas democráticos,
diferenciándose de éstos en el poder ilimitado que reivindica la persona o grupo que posee el poder, en
contraste con las limitaciones constitucionales impuestas a los jefes de Estado de los países democráticos.
El desarrollo del absolutismo moderno viene del nacimiento de los Estados nacionales europeos (finales del
siglo XV) y se prolongo durante más de 200 años. Un ejemplo es el reinado de Luis XIV de Francia
(1643−1715). Una de las pruebas más fehacientes de lo anteriormente dicho es la expresión que dicho
monarca utilizo: "El Estado soy yo" ("L'Etat, c'est moi"). Dicha expresión resume con precisión el concepto
del derecho divino de los reyes.
En España pueden distinguirse dos clases de absolutismo; el primero, similar al que rigiese durante siglos en
otros países europeos, el cual se fundamento en la concepción presidencialista del poder. El segundo, que
marca una línea divisoria en el ámbito sociopolítico, se mostro permeable, a partir del siglo XVIII, a las ideas
de los pensadores ilustrados y modos políticos paternalistas. No obstante, esta influencia, no fue duradera. En
el paréntesis de la II Republica y la Guerra Civil española (1931−1939) dominaron la política del país dos
largos regímenes absolutistas, las dictaduras de Miguel Primo de Rivera (1923−1930) y Francisco Franco
(1939−1975).
Régimen totalitario Fascista (fascismo)
El fascismo es un sistema político y social, basado en el totalitarismo, que estan en oposición a los regímenes
democráticos. Los principales rasgos que caracterizaron al régimen fascista fueron entre otros: la desaparición del estado de
derecho y la concepción totalitaria del estado, el desarrollo de un nacionalismo imperialista, la sustitución del
sistema sindical por el corporativismo, la libre actuación del partido nacional fascista, único legalizado y
utilizado como arma persuasiva sobre la población civil, y la concepción jerárquica del poder del estado, en
la que la reducida cúspide dirigente detenta todos los poderes.
Las características vienen dadas a mediados de 1919 cuando Mussolini declaró que "el fascismo no tiene ni
estatutos ni reglas", dando con ello una expresión que definía perfectamente los principios ideológicos que
guían el fascismo. De hecho, el fascismo fue un movimiento político en el que las contradicciones y el
oportunismo fueron más abundantes que el seguimiento de una línea ideológica preestablecida,
contradicciones producidas por la superposición de las tendencias fusionadas en el origen del movimiento
(ex−combatientes desmovilizados, nacionalistas, sindicalistas y disidentes socialistas, legionarios de
D´Annunzio, Arditi, industriales temerosos de una revolución...) y oportunismo ideológico para tomar en cada
momento una justificación que legitimara la actuación requerida. Los principales ideólogos del fascismo
fueron Mussolini, Giovanni Gentile y Alfredo Rocco, que realizaron una readaptación y superposición del
anti positivismo de Benedetto Croce, el personalismo voluntarista de Max Stirner y Friedrich Nietzsche, el
antiparlamentarismo de G. Sorel y el nacionalismo de Maurras y D´Annunzio.
• Los principios del fascismo:
El fascismo se mueve en una oposición a la democracia y el parlamentarismo, en un odio al socialismo y al
internacionalismo, en un rechazo a la creencia de progreso y a la virtualidad del pacifismo, en un desprecio
por los derechos individuales y la exaltación de estado como suprema entidad histórica. Toda la organización
rigurosamente jerárquica del partido se baso en el mantenimiento de una obediencia ciega y el culto a la
personalidad de un grupo o persona que tenía el poder del estado.
Frente al pluralismo democrático, el fascismo erigió un totalitarismo político que rechazaba toda posibilidad
de convivencia con la oposición, aniquilando toda posibilidad de disidencia. Frente a los valores sociales
sustentados por los derechos del hombre (derechos que toda persona posee), el fascismo los sometió a los
derechos del estado, crisol de los valores de la unidad moral de la nación.
• Los medios de propaganda del fascismo:
La ausencia de oposición y la omnipotencia del estado sentaron las bases de un totalitarismo intelectual
sustentador y a la vez potenciador de la creencia en la posesión de la verdad. Para dictarla en cada ocasión se
formaba una gran infraestructura de propaganda, que comenzaba en el sistema educativo, pasaba por la
movilización de la juventud y alcanzaba el monopolio de los medios de comunicación. La suprema
consideración de la entidad del estado se plasmo en un nacionalismo agresivo y victimista.
• El partido Nacional Fascista:
Fue fundado oficialmente el 9 de noviembre de 1921 y su rápido crecimiento en los primeros años hizo que a
partir de 1924 se fuera restringiendo el ingreso. De ese modo, si en apenas tres años había conseguido 750.000
militantes, en los ocho años posteriores apenas sumo 250.000 más. El partido estaba dirigido por el Gran
Consejo Fascista, órgano en el que estaban integrados los veinte máximos jerarcas del partido; su dirigente
supremo era el Duce, quien nombraba al Secretario general y todos los cargos inferiores. Cuando Mussolini
alcanzó el poder, el partido se fue conformando como un estado dentro del estado: dispuso de su propia
milicia, controló la propaganda, dirigió la policía política (OVRA, Organización de vigilancia y represión del
antifascismo) y gobernó los campos de concentración para los prisioneros políticos.
Régimen totalitario Fascista (nacionalismo)
Doctrina totalitaria, que defiende la constitución de un estado antidemocrático, antiparlamentario y racista,
sostenida por el Partido Nacionalsocialista alemán y su principal dirigente, Adolf Hitler, quien gobernó
Alemania entre 1933 y 1945.
Partido nacionalsocialista Alemán del Trabajo: Organización política alemana que encuentra su origen en
el Partido Obrero Alemán. Creado en 1919. Su programa político fue redactado por Feder, Hitler y Drexler.
Propugnaba la fundación de una Gran Alemania, la abolición del Tratado de Versalles, la liquidación del
sistema parlamentario y la promulgación de leyes contra los judíos. Prohibido tras la insurrección de Múnich
fue reestructurado por Hitler al salir de la cárcel. A partir de la crisis económica de 1929, fue aumentando su
importancia, hasta que en 1933 se convirtió en partido único. Pasó así de tener 1 millón de afiliados en 1932 a
cerca de 11 millones en 1945.
• Origen y fundamentaciones ideológicas del nacionalsocialismo:
El origen del nacionalismo en Alemania viene desde que la burguesía industrial y financiera diera un gran
apoyo a Hitler y su proyecto. Hitler empezó diluyendo el carácter socialista del partido al cual pertenecía,
dando unos eslóganes contra la gran propiedad y el capitalismo para conseguir la adhesión de la clase obrera.
Los grupos de las SA o camisas pardas y, posteriormente, las tropas de protección de las SS se encargaron de
llevar a la práctica la apología de la violencia propugnada por el partido.
El resentimiento Alemán y la galopante crisis económica fueron un buen caldo de cultivo para el crecimiento
del Partido Nazi, que en 1930 logro ya 107 escaños en el Parlamento y en 1933 se convirtió en la primera
fuerza política, con 288 escaños. En 1938 el partido tenía ya 8 millones de militantes y en 1945 había
alcanzado los 11 millones. Hitler fue nombrado canciller el 30 de enero de 1933 y poco después disolvió el
Parlamento y establecio un régimen de partido único. Desde el poder, impulso una política de grandes obras
públicas para resolver el problema del paro, al tiempo que concentraba gran parte de los esfuerzos del país en
la creación de una poderosa industria armamentista. En julio de 1934 se produjo una purga interna en el
partido con el asesinato de los líderes de las SA (Röhm). Entonces Hitler dotó al partido de una estructura
jerárquica.
Su inspiración en el fascismo italiano no fue más allá de la copia de la parafernalia exterior y, hasta 1923, del
sistema empleado para hacerse con el poder. Sin embargo, el nazismo era heredero de una serie de corrientes
de pensamiento centroeuropeo originadas en el siglo XIX: desde el vitalismo, el antisemitismo y la teosofía
hasta doctrinas esotéricas alemanas. La base esencial de su doctrina era la radical manifestación del
nacionalismo por medio del mito ario.
• El racismo nazi:
El racismo fue uno de las principales características que definieron el nazismo. El racismo dio al mito de la
superioridad aria una base para complementarlo con la voluntad de encontrar un cauce de expansión territorial
para la nación alemana. Tomando el evolucionismo darwiniano como teórico soporte científico, el racismo
alemán venia exponiendo largas explicaciones que proclamaban la superioridad de la raza aria. El nazismo
mantuvo esta corriente racista y nunca aporto nada a su cuerpo teórico. El mito de la superioridad aria no solo se manifestaba en contenidos racistas, sino que alcanzo a conformar toda una filosofía de la historia, donde se
explicaba como las adversidades y fracasos de esta raza superior, eran consecuencia de los ataques y conjuros
externos. Se echabala culpa a las potencias extranjeras que querían hundir Alemania (su última
manifestación eran los dictados del Tratado de Versalles).
A este enemigo externo se añadía el peligro interno: los judíos fueron el objetivo principal del racismo
nazi. Dando una propaganda que llego al resto de los países, y aumentando el rechazo contra el judío
(alimentadas además por el crecimiento verdadero del nacionalismo israelita).
En ningún estado como en la Alemania nazi se llego a extremos tan inhumanos de persecución y exterminio,
ya anunciados desde 1925. Las mismas bases mantenían el deseo de dominio sobre otras etnias consideradas
inferiores.
• La idea de expansión geográfica:
La idea de expansión geográfica imperante en Europa durante todo el siglo XIX tuvo gran importancia en este
régimen. Si hasta entonces se habían tenido los territorios africanos, asiáticos y polinésicos como principales
destinos de los impulsos colonizadores, Hitler señaló la voluntad nacionalsocialista de expandir las fronteras
alemanas hacia el Este. En primer lugar a todas las regiones donde se hallara población german ohablante
(pangermanismo, formación de la Gran Alemania que había quedado excluida en la creación del estado
brismarkiano) y después a las tierras infrautilizadas de otros estados donde la nueva Alemania realizaría su
colonización. Hitler presento este programa no como una voluntad de dominio imperialista, si no como salida
natural a la vitalidad expansiva alemana; esos territorios serian el "espacio vital" que se necesitaba para
conformar definitivamente la nación alemana.
• Los orígenes de la doctrina nazi:
Las creencias de la doctrina nazi se manifiestan en el desprecio del intelecto como manifestación inactiva, en
la negación de la razón como origen de conocimiento y en el mito del superhombre. Esto llevo en la práctica a
manifestaciones de violencia, que solo buscaban la acción en si misma, y al culto de la fuerza. La unión del
nacionalismo y el vitalismo (creencias) condujo a la subordinación del individuo a la nación−estado,
identificado a este con un jefe−guía (su voluntad era la de la comunidad nacional). Dentro de estos
parámetros, la democracia era vista como un sistema enemigo del pueblo, cuyos frutos eran su división y el
enfrentamiento, debilitando la comunidad nacional. Por la misma razón, la unión de todos los sectores en la
construcción de una gran Alemania sustituía, teniéndola como gran enemiga, la lucha de clases.
|
Definición de conceptos relacionados con régimen político
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
 |
|